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martes, 29 de abril de 2014

El Fútbol sin pelota

Texto enviado por RLG


Josep Guardiola, otrora entrenador del Fútbol Club Barcelona, hoy entrenador del Bayern de Múnich, se distingue sobre el resto de entrenadores por profesar, casi religiosamente, una ideología futbolística, un estilo, una forma inmutable de ganar los partidos: teniendo la pelota.



Lo hemos visto con el FC Barcelona, el mejor club del mundo hace dos años, luego de un largo, brillante e incuestionable periodo de supremacía en el cual ganó todo y a todos, y siempre manteniendo esa ideología, la de la posesión del balón para generar más ataques y contrarrestar, a la vez, los posibles ataques del rival.
Hoy, dirigiendo el Bayern de Múnich, El “Pep” mantiene esa línea y no tiene reparos en defenderla públicamente (aunque el gran Franz Beckenbauer se ponga colorado de la rabia), en admitir que la conservará y que morirá con ella. El respaldo, la admiración de otros técnicos y conocedores del fútbol mundial ha sido numerosa. Las estrategias que se han asumido y tejido con la finalidad de derrotarla, lo han sido también.

José Mourinho, a quien las derrotas suelen saberle más amargas que al resto, optó con el Inter de Milán por encerrarse atrás, por obstruir la portería con el mayor número de jugadores posibles, sacrificando así sus opciones de ataque y asumiendo implícitamente que el Barcelona era el mejor tocador de pelota, que no había modo alguno de jugar su juego y ganarle. Ese partido lo ganó. Lo mismo, pero en menor grado, lo hizo con el Chelsea; y le hubiese resultado favorable de no ser por Andrés Iniesta y ese gol suyo que aún hoy en día debe aparecer nítido en las pesadillas del Portugués. Cuando estuvo en el Real Madrid, la historia no varió: apeló al contraataque, perdió, ganó algunas veces debido a las destacadas individualidades de su equipo, perdió otras más, y así sucesivamente hasta irse o hartarse del club merengue y regresar al Chelsea, donde es seguro que seguirá pergeñando más estrategias y revanchas.



Pero el fútbol es rico y nos da sorpresas, por eso nos gusta, por esa misma razón un buen día el Real Madrid de Carlo Ancelotti y el Bayern de Múnich del Pep Guardiola, se enfrentaron en semifinales de la Champions League, y en su partido de ida escribieron un capítulo más en el asombroso y grueso libro de las estrategias del fútbol. Y es que el Pep planteó su juego, el mismo juego desde el inicio con el cual se hizo casi invencible, el trato constante del balón, su recupero rápido, su defensa basada en el ataque. Lamentablemente, ese ataque fue más bien pasivo y no halló en los 90 minutos iniciales (porque este partido aún no concluye) la forma de marcar la diferencia, es decir, el gol que les de la victoria. Ancelotti, en cambio, logró su único objetivo: contraatacar. En solo cuatro pases el Real Madrid logró lo que el Bayern de Munich no hizo con muchos pases más. El partido culminó con una victoria del Madrid por un gol a cero.

Hoy se jugará el partido de vuelta en el Allianz Arena, donde veintidós jugadores y dos técnicos dejarán todo de sí mismos para conseguir la tan ansiada victoria que les dé el pase definitivo a la final. Hoy veremos una vez más un partido de fútbol, de ese deporte tan diverso que no admite axiomas de ningún tipo ni vencedores imperecederos, y que es también una guerra sutil de estrategias en la que se puede ganar, y esto es lo más interesante e inquietante de todo el asunto, teniendo o no la pelota.


RLG

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