Buscar este blog

jueves, 22 de agosto de 2013

Reventa S.A

Dentro de  ocho días saldrán a la venta las entradas para el partido entre Perú vs Uruguay, un partido donde ambos equipos se juegan el sueño por un cupo a la clasificación al mundial de Brasil 2014. La expectativa está al máximo, nadie se atreve a dar un pronostico sobre el resultado ,aunque es obvio que los Uruguayos tienen un equipo más completo que el nuestro; sin embargo, a veces, eso no es suficiente para ganar un partido.


Como decía, las entradas salen a la venta en ocho días y , como siempre, los revendedores aprovechan en hacer ''su agosto'' coincidentemente en agosto. Desde que se dio a conocer que la venta de entradas inicia el 30 de agosto, nuestros amigos revendedores no tuvieron mejor idea que poner sus carpas en la puerta del Estadio Nacional a más de una semana del inicio de la venta. Estos fueron los precios del último partido contra Colombia y, probablemente, sea el mismo o mayor para el partido venidero:



-Occidente Central : 500 soles
-Occidente Lateral : 400 soles
-Oriente Central : 300 soles
-Oriente Lateral: 200 soles
-Norte y Sur: 80 soles

Entonces, si la entrada que te cuesta 80 soles en la boletería, el revendedor la vende entre 150 a 170 siendo generosos; la de 200 a 300 soles y así sucesivamente se elevan los precios. El público asistente ,que no tiene otra opción, si quiere asistir al estadio, tiene que pagar nomás porque las entradas se acaban a las dos horas de salir a la venta y tampoco van a estar ocho días antes haciendo cola como lo hacen los revendedores. Y solo hacen negocio revendiendo las entradas, también venden los sitios donde están ubicados.

Lo interesante es que se suele disculpar el trabajo usurero de los revendedores bajo la excusa sentimentalista de ''necesidad de trabajo''  -y ellos mismos lo dicen cuando los entrevistan- sin embargo, la informalidad no se puede andar excusando bajo sentimentalismos, sino, todo los actos informales tendrían una excusa para continuar en la línea de la ''ley de los más vivos''. En otras palabras, no por la ambición de unos los demás tienen que perjudicarse.


 El revendedor cuando hace la cola ocho días antes no está solo, va con toda su familia y , así, al momento del inicio de la venta de entradas  obtiene un gran número de ellas. Haciendo matemática simple, si un revendedor acampa - sí aunque no lo crea, acampa, ponen carpas en plena vereda obstaculizando el libre transito- con ocho personas y cada persona tiene derecho a cuatro entradas, multiplicando, son 32 entradas en total ;comprando la más barata, invierten 2560 soles ( 32 x 80)  para vender cada una a 150 soles  ( 150 x 32=  4800) con una ganancia de 2240 soles, éste monto es mucho mayor haciendo el mismo ejercicio con las otras zonas y , ojo, que estamos hablando de 2240 soles por un solo evento de los numerosos que hay al mes en nuestra capital.



Así vemos como los revendedores se llenan de plata usureando con el precio de las entradas, lo curioso es que las autoridades no hacen nada para detener esto porque no nos van a decir que es difícil identificar a los revendedores ¡ si todas las personas que suelen asistir a espectáculos deportivos los conocen ! y esto es así porque los mismos que revenden en los partidos de fútbol, revenden en conciertos, circos, convenciones, etc. Es ''vox populi'' que existe una especie de red entre los revendedores y algunos malos elementos encargados de expedir las entradas ¡ total! - ellos pensarán- ¡ lo que importa es llenar  y recaudar el dinero para que se llene el estadio! ¿Qué hace la federación ante esto? Se le ocurre la ''genial'' idea de poner las entradas más caras para evitar la reventa ¿Qué hacen los revendedores? Como no son cojudos, revenden las entradas a mayor precio. De verdad que al escuchar este tipo de medidas tan estúpidas, uno ya no sabe si reír, llorar o buscar a Freddy Krueger para saber si se trata de una pesadilla interminable en donde prima  la informalidad.


Los revendedores son empresarios, están muy bien organizados, cuando les faltan entradas se las pasan entre ellos, se llaman, tienen cuentas en mercado libre, Kotear, Facebook. No son personas que no tienen dinero y recurren a ello para subsistir, si fuesen de bajos recursos ¿Tendrían la capacidad económica para invertir grandes cantidades en entradas?   ¡ No pues ! además, como empresarios que son, deben soportar el  margen de perdida estimado si es que el evento no tiene la aceptación esperada.


En lo que respecta a lo deportivo, deja mucho que desear la desidia de la Federación para solucionar el tema de la reventa y en vez de encontrar medidas cortantes, recurre a lo más estúpido que es aumentar las entradas. Lo peor - pero no sorprendente- es el papel de la prensa deportiva que toca el tema con agua tibia, unos periodistas aplaudieron la medida de aumentar las entradas para evitar la reventa -¿qué dirán ahora?- otros prefieren no tocar el tema y dedicarse a pasar el lado más ''fresa'' del deporte: los goles, el auto nuevo, el nuevo corte de cabello y más tonterías.


En fin, pensar en erradicar a los revendedores en nuestro país cada vez se hace más lejano, cada vez son más ''organizados''- entiéndase en el sentido de conchudos-  y no tienen reparos en usar niños- acto totalmente condenable-  para ejercer  sus prácticas.  Y si las autoridades no hacen nada ¿Qué puede hacer la gente? ¿Qué hacen los que quieren ir a un espectáculo pero no pueden ir porque es imposible conseguir entrada? No les queda otra, seguir alimentando a la bestia, la bestia de la Reventa S.A.